Control auditivo por impedanciometía

 

El término impedancia hace referencia a la oposición que presenta un medio físico al paso del sonido.

El complejo tímpano-osicular del oído medio, a pesar de su función amplificadora del sonido, presenta su propia oposición al paso de éste. A la fuerza que se opone en el oído medio al paso del sonido, la denominamos impedancia del oído medio. Hay determinados procesos patológicos del oído medio que aumentan la impedancia de este (otoesclerosis, etc.) mientras que en otras circunstancias la impedancia disminuye (discontinuidad de la cadena osicular, etc.)

La medición de la impedancia nos informa de la cantidad de energía sonora que es capaz de transmitir el complejo tímpano-osicular y la cantidad de energía acústica reflejada. Es un método objetivo de medición de la función del mecanismo auditivo periférico. Es una técnica audiológica objetiva.

En la práctica clínica las pruebas que se realizan son:

Timpanometría:

La timpanometría es la representación gráfica de la movilidad del complejo timpánico-osicular.

Para realizar esta técnica se utiliza el admitanciómetro o impedanciómetro. El aparato consta de tres bloques básicos:

– Un oscilador-amplificador, capaz de generar sonidos de frecuencia e intensidad determinadas (o emisor de sonidos). Suelen utilizarse intensidades de 60-80 dB y frecuencia de 220 Hz

– Un equipo microfónico, apto para registrar la energía acústica que el oído “devuelve” al admitanciómetro.

– Una bomba de presión, capaz de aumentar la presión gaseosa en el conducto auditivo externo.

La energía acústica absorbida por el oído es la suma de la absorbida por el CAE y por el complejo timpánoco-osicular. La energía acústica absorbida por el CAE es relativamente constante, pero la que absorbe el complejo timpánico-osicular depende del estado de presión al que se someta al tímpano y del estado de salud del oído medio.

En un oído normal, cuando la presión a ambos lados de la membrana timpánica es igual, la energía acústica absorbida es mayor que la energía reflejada. Sin embargo, cuando hay una disminución de la admitancia del complejo timpánico-osicular (por ejemplo, tímpano muy rígido, otosclerosis, etc.), la energía acústica reflejada aumenta considerablemente. Conocidala energía acústica emitida por un lado y la reflejada por otro, podemos conocer exactamente la energía acústica que el sistema ha absorbido en cada momento.

Timpanograma es la representación gráfica de los valores de la admitancia del oído cuando se somete al CAE a variaciones de presión gaseosa.

Existen varias clasificaciones de los patrones timpanométricos, hallados con una sonda que emite un tono de 220Hz. La más aceptada universalmente es la propuesta por Jerger, que describió cinco tipos básicos de patrones timpanométricos, denominados: tipo A, AD, AS, B y C.

Tipo A, corresponde a la normalidad. El punto de admitancia máxima está mas o menos centrado en la presión de 0 mm de H2O, y entre unas cifras entre 0,5 a 1,5 mmhos, en adultos (en niños son cifras inferiores)

El tipo AD corresponde a un timpanograma en el que el pico de la admitancia máxima está mas o menos centrado en 0mm de H2O, pero esta se encuentra muy aumentada. Este tipo de timpanograma se observa en tímpanos cicatrizales hipermóviles y también en casos de discontinuidad (rotura) de la cadena osicular con un tímpano íntegro.

Tipo AS, tiene el punto de máxima admitancia mas o menos centrado en la presión 0, pero anormalmente baja (no suele llegar a 0,6 – 0,7 nmhos). Esta situación se debe a un aumento de la rigidez del sistema timpánico-osicular, como ocurre en la otosclerosis y en cualquier otra situación patológica que fije o impida la movilidad del complejo timpánico-osicular y por lo tanto, aumenten la impedancia al paso del sonido.

Tipo B, corresponde a una elevación (superior al caso anterior) en la impedancia del sistema, o la existencia de una perforación timpánica. La medida del volumen del CAE nos permite distinguir ambas situaciones, así, un timpanograma tipo B con un volumen del conducto superior a 2,5 cc en un adulto, correspeonde a una perforación timpánica; por el contrario, un timpanograma tipo B, con un volumen normal del CAE corresponde a la presencia abundante de líquido en el oído medio, tal y como sucede en todas las otitis medias crónicas purulentas y secretoras.

Tipo c, se caracteriza porque el punto de máxima admitancia, está desplazado a presiones muy negativas (- 100, – 150, o incluso – 200 mm de H2O). Este patrón se da en situaciones en los que existe una hipopresión aérea en la caja del tímpano. Esta circunstacia suele asociarse a cualquier proceso obstructivo de la trompa de Eustaquio (ototubaritis, adenoiditis, etc.) que lógicamente impide la correcta ventilación del oído medio.

Reflejo estapedial:

La cadena osicular puede aumentar su rigidez gracias a la acción del músculo estapedial y del músculo del martillo. Designamos como reflejo estapedial a la contracción refleja del músculo del estribo en respuesta a un sonido de alta intensidad. Tiene carácter involuntario y es bilateral.

La variación de la admitancia que origina la contracción refleja del músculo del estribo se mide en clínica con los admitanciometros.

Técnicamente, por lo general el estudio del reflejo estapedial se realiza a continuación de haber realizado la timpanometría. Al paciente se le coloca un resorte aprieta- cabezas que lleva adaptado un auricular a uno de los oídos (similar a los utilizados en audiometría tonal, pero con un solo auricular. En el otro oído se le adapta la sonda perfectamente con la oliva correspondiente. La sonda y el auricular están conectados al admitanciometro.

Para la obtención del reflejp estapedial ipsilateral (mismo lado), la estimulación sonora y la captación de la respuesta se realizan por el mismo oído, a través de la sonda del admitanciómetro. Para obtener el reflejo contralateral, el estímulo sonoro es emitido por el auricular, colocado en el oído contrario, y el registro del reflejo estapedial se realiza a través de la sonda insertada en el oído prueba.

Una vez que se ha terminado de registrar el reflejo ipsilateral y contralateral de uno de los oídos, deben intercambiarse la sonda y el auricuklar de lado, para proceder a estudiar el reflejo ipsilateral y contralateral del otro oído.

El umbral del reflejo estapedial se sitúa, en condiciones normales, en unos 80-90 dB por encima del umbral auditivo del sujeto, para sonidos de frecuencias comprendidas entre 500 a 4000 Hz. Frente a estímulos sonoros contralaterales, el umbral del reflejo es ligeramente superior.

En la actualidad, existen impedianciómetros automáticos. Estos realizan de forma rápida dos estudios seguidos: primero, realizan la timpanometría y posteriormente, de forma automática, proceden a emitir un barrido de tres o cuatro estímulos sonoros en las frecuencias 500, 1000, 2000 y 4000 Hz a una intensidad de 100dB, para así detectar la ausencia o presencia del reflejo.