Logoaudiometría

 

El mayor problema que aqueja al hipoacúsico es su dificultad para comprender y entender el lenguaje hablado. Se debe considerar la capacidad de una persona para entender el habla, como el parámetro mensurable más importante en el estudio de la función auditiva. En condiciones fisiológicas, habitualmente no escuchamos tonos puros sino sonidos complejos, y de estos los más importantes socialmente hablando son las palabras, que componen una lengua o habla determinado.

Para el estudio de esta capacidad de entender y comprender el habla, se diseñó una prueba audiológica subjetiva, que nos cuantifica esta capacidad específica de la especie humana, denominada logoaudiometría, audiometría verbal o audiometría vocal.

La logoaudiometría mide la denominada audición social de un sujeto. Con esta prueba no valoramos la audición del paciente frecuencia a frecuencia, sino que se emplean como estímulos determinadas palabras elegidas por sus características fonéticas, que se ofrecen al paciente a intensidades crecientes.

Para realizar esta prueba se requiere:

– Audiómetro con función para logoaudiometría

– Cabina audiométrica, con salida para auriculares, vibrador óseo, campo libre y micrófono de retorno o de cabina.

– Material fonético (en soporte CD o listas para emisión a viva voz)


Parámetros y metodología logoaudiométrica

La logoaudiometría incluye una amplia batería de pruebas, pero de todas ellas destacamos tres test:

Test del umbral de detección de la palabra: Denominamos “umbral de detección de la palabra” a la mínima intensidad a la que el sujeto nota que se le está hablando, pero todavía no entiende claramente las palabras. Generalmente se estudia cada oído por separado, a través de los auriculares del audiómetro. Se utilizan las mismas palabras que se utilizan para el test del umbral de recepción verbal. En un oído sin hipoacusia este umbral está situado alrededor de los 5 dB

Test del umbral de recepción de la palabra: Definimos “umbral de recepción de la palabra” como la mínima intensidad a la que el mensaje hablado puede ser entendido y comprendido. Queda determinado por la intensidad en decibelios necesaria para que el paciente pueda entender (y por tanto, repetir) correctamente el 50% de los vocablos presentados. Para ello se utilizan como estímulos sonoros, unas listas de palabras polisílabas con unas determinadas características. Este umbral corresponde aproximadamente, al promedio de los umbrales sonoros del audiograma tonal liminal en las frecuencias 500, 1000 y 2000 Hz. En un oído normal, el umbral de recepción de la palabra, se sitúa aproximadamente a los 15 dB.

Test del porcentaje de discriminación: La discriminación se define en clínica como la capacidad de un oyente para diferenciar entre dos vocablos. Evalúa realmente la capacidad de comprensión. El material fonético suele estar formado por vocablos bisílabos con unas determinadas características. Se define porcentaje de discriminación de la palabra como el porcentaje de palabras que el paciente puede detectar correctamente a una intensidad de 35 dB por encima del umbral de recepción de la palabra.

Si queremos obtener una curva completa de discriminación, se inicia presentando listas de palabras a una intensidad de 10dB por encima del umbral de recepción de la palabra, anotando el número de aciertos; proseguimos la prueba, presentando listas de palabras a intervalos de 10 dB, hasta alcanzar el umbral de disconfort del paciente, o en su caso, hasta los 100 dB y anotando el número de aciertos. Así, en definitiva, establecemos a intensidades crecientes (de 10 en 10 dB) el porcentaje de aciertos. Con estos resultados se construye la gráfica logarítmica de discriminación.

La disposición psicológica y la atención del sujeto frente a la prueba son fundamentales para su resultado.

Los resultados obtenidos en la logoaudiometría son anotados en un sistema gráfico que se denomina logoaudiograma.
La aplicación de la logoaudiometría nos permite:

– Evaluar la eficiencia auditiva, al analizar la sensibilidad y comprensión del sujeto

– Complementar la audiometría tonal en la evaluación de la hipoacusia

– Realizar un diagnóstico aproximado en la localización de la hipoacusia (diagnóstico topolesional)

– Valorar la audición tras el tratamiento de la hipoacusia, ya sea tratamiento quirúrgico (implantes cocleares) o audioprotésico, evaluando la calidad de la rehabilitación protésica realizada.

– Estudio de la hipoacusia de origen central (lesiones a nivel del SNC) mediante test vocales especiales.